lunes, 30 de noviembre de 2009

Museo Rosenbach – Zarathustra




Rock Progresivo – 1973

For Chrissake. Este disco si que me dejó sin palabras la primera vez que lo escuché. Es tan perfecto, tan estrictamente musical… tan tano.
No solo me captura la música sino todo lo que el disco simboliza. Ya con solo ver el nombre sabemos bien de que estamos hablando, o sabemos que tema puede llegar a tratar el disco.
Si. Lo podemos comprobar matemáticamente:

Museo Rosenbach = Música de la hostia.
Friedrich Nietzsche = Así habló Zarathustra
Planteamos la siguiente ecuación:
Museo Rosenbach + Friedrich Nietzsche = Música de la hostia + Así habló Zarathustra
Todo esto es igual a:
Música de la hostia + Así habló Zarathustra = Zarathustra, por Museo Rosenbach, 1973.

Empecemos por el principio. First things first.
Museo Rosenbach es una banda de rock progresivo italiano, obviamente de la década de los ’70. Su único disco fue el disco en cuestión, luego aparecieron otros grabados en vivo pero que son un poco mediocres en cuanto a la calidad de sonido. Zarathustra se considera uno de LOS discos del rock progresivo, sería algo así como las joyas de la abuela.
Bueno a ver… que decir del disco…es que es TAN bueno que no se por donde empezar…
Los músicos hacen un amplio uso del melotrón, piano y teclados, que le dan un toque un tanto orquestal o sinfónico. Incluye un increíble trabajo vocal del cantante Stefano Galifi.
El álbum es una suite muy sinfónica con un ritmo en constante cambio. Presenta grandes toques de jazz y rock progresivo. Me recuerda en ciertas cosas al disco homónimo Emerson, Lake & Palmer, ya que en todas los temas de ese trabajo no hay un gran trabajo grupal, sino que más bien en cada canción se puede apreciar solos de cada instrumento de manera virtuosa. Ocurre algo similar en Zarathustra.
El tema a tratar encuentra su origen en el libro Así habló Zarathustra, del filosofo alemán Friedrich Nietzsche. No es un disco que le pone música al texto tal cual se lee en el libro, sino que se presenta el texto masticado por los músicos. Tampoco tratan TODO el libro porque eso sería sinceramente denso. El libro particularmente me encantó.
Lo que ellos hicieron fue tomar las partes o los temas más relevantes presentes en el texto y buscar una música que fuese con ellos.
El disco abre con Zarathustra, una pieza que supera los 20 minutos y que se divide en cinco subpartes: L’Ultimo Uomo, Il Re Di Ieri, Aldilà del Bene e del Male, Superuomo, Il Tempo Delle Clessidre. Sigue con Degli Uomini, Della Natura y termina con Dell'eterno Ritorno.
El uso del melotrón y los teclados como decía antes, enfatizan los momentos más sobresalientes del texto nietzscheano, como ser la parte del Superuomo (Superhombre). La teoría del Fede Nietzsche en Also Sprach Zarahtustra (y si…hay que hacer uso de los idiomas que uno sabe) se basa en que el hombre tiene o intenta volver a un elemento natural siempre presente en el. Trata de volver a ser espontaneo, natural…busca un “estado de naturaleza” si quieren decirle así. En pocas palabras, Nietzsche opina que el hombre busca volver a la inocencia de la niñez. Esto último se marca mucho en el disco con las melodías prácticamente dramáticas pero puras del melotrón. La voz del cantante, con esa polenta bien tana, también acentúa las ideas más fuertes.
Definitivamente un discazo. Un disco de la hostia. Un disco que hay que tener si o si en casa. Un disco que no puede faltar en la colección de aquellos amantes del prog. ¡LLAMEEEEE YA!

Some Links:

http://www.youtube.com/watch?v=br0A2Rtq3BE
http://www.youtube.com/watch?v=RuNqirjEvs8&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=8ffrgsVLfBs&feature=related

Peace,
Lucianne




jueves, 19 de noviembre de 2009

Pink Floyd – The Dark Side Of The Moon




Rock Progresivo – 1973

Es muy difícil poder decir “Tal disco de Floyd es el mejor”. Floyd ha sido una de las mejores bandas de todos los tiempos y eso es, sin duda alguna, indiscutible.
Discos del grupo como “Animals”, “Atom Heart Mother”, “Wish You Were Here” o “Pulse” están entre mis predilectos, pero no me llenan tanto como “The Wall” o “The Dark Side Of The Moon”.
Acá es donde se abre el debate. “The Wall es un trabajo mediocre”. “Hay discos MUCHO mejores que The Wall”. Pero déjenme decirles, antes de que pronuncien palabra, que en mi opinión, Floyd –y por ende sus trabajos-, es una banda que se presta para la identificación. Soy muy conciente de que tiene discos que superan ampliamente a “The Wall”, pero tal vez el significado que éste tiene para mi no lo tiene para ustedes.
Volviendo al tema principal que nos incumbe. The Dark Side Of The Moon. Discazo. Uno de mis favoritos. Al principio no me gustaba o no me caía simpático (si, trato a los discos como si fuesen personas). Luego de un tiempo (años) me hizo una especie de clic en la cabeza y dije: “Uh. Tanto tiempo diciendo que no me gustaba”.
El Lado Oscuro De La Luna es un disco conceptual de esta zarpada banda que fue Pink Floyd (que introducción pedorra e innecesaria…) y que se lanzó a la venta en 1973. Yo me atrevería a decir que es un disco bastante diferente al resto de los trabajos de Floyd, le falta esos pasajes psicodélicos interminables, característicos de la banda.
Fue uno de los discos más vendidos en el mercado musical a nivel mundial y fue grabado con altas tecnologías en los estudios Abbey Road. La temática que incluye se relaciona con toda esa cosa o miedo que experimentamos los humanos alguna vez a medida que vamos creciendo y poniéndonos viejos y todas las cosas que eso trae como consecuencia.
Algo que me gusta recalcar siempre es la intervención de Alan Parsons en la producción del disco, ya que para mí fue un increíble músico (Recomendación: Escuchen el disco de Parsons “Tales Of Mistery And Imagination, Edgar Alan Poe”).
Todo el disco estuvo inspirado y basado en la enfermedad mental del miembro de Floyd, Syd Barrett.
El disco presenta letras (sí, sí, yo siempre con lo mismo) altamente filosóficas y profundas. Cada uno de los nueve temas del álbum representa diferentes estados de la vida del hombre. El primero, “Speak To Me/Breathe” (Hablame/Respira) representa la exploración de la naturaleza humana, donde siempre está el miedo a la locura. “On The Run” (En La Corrida) hace relación al ritmo de vida agotador que llevamos a cabo todos los días. “Time” (Tiempo) es sin duda alguna el correr del tiempo hecho canción. “The Great Gig In The Sky” (La Gran Actuación En El Cielo): ALTO TEMA, encarado por Clare Torry, que con su voz despampanante hace de este tema una de esas canciones que te hace hacer pipi en los pantalones. “Money” (Dinero), ¿uno de los himnos de Pink Floyd, tal vez? Trata sobre el dominio que ejerce el dinero en el mundo y en las personas. “Us And Them” (Nosotros Y Ellos) muestra que tan poco incorporado tenemos el término propio de la antropología (incorporado en dicha disciplina por el etnólogo Franz Boas) “relativismo cultural”. “Brain Damage” (Daño Cerebral) está directamente relacionado con la enfermedad mental de Barrett. El disco cierra finalmente con el tema “Eclipse” que trata el tema de la alteridad.

Una curiosidad: La tapa. La tapa de The Dark Side tiene TANTO significado…
Representa sin duda alguna la realidad. La luz blanca, la realidad misma, la “realidad real”, la única la verdadera, atraviesa el prisma y en consecuencia la vemos luego en colores, distorsionada y dispersa.
Esto ocurre porque los humanos somos incapaces de poder ver la realidad tal y como es, no estamos lo suficientemente listos para ver la luz blanca.
El prisma representa la locura y es el “costo de oportunidad” de la realidad. Locura = Conocer la realidad, ver la luz blanca.
Otra interpretación es la vida y la muerte, por eso la célebre frase “I’ll see you on the dark side of the moon” (Te veré en el lado oscuro de la luna). Representa un choque constante de antagonismos –claros a lo largo del disco- como claridad-oscuridad, ellos-nosotros, etc.
Una de las tantas interpretaciones que leí también decía que el color negro del fondo aparece como la negación absoluta del color y vuelve a aparecer el jueguito antagónico con la presencia del prisma distorsionando la luz blanca a luz de colores. El lado oscuro y el lado claro. El día y la noche.
En cuanto al prisma, una pirámide. Símbolo de divinidad y energía.

En pocas palabras. Discazo.

Es tarde. Casi 2.00 AM. Yo me voy a la cama. ¿¿Nos vemos en el lado oscuro de la luna??

Some Links To Enjoy:
Pink Floyd - Speak To Me/Breathe:
http://www.youtube.com/watch?v=y1fNlMpTD3k&feature=PlayList&p=A5D807D96A64E8CF&index=4

Pink Floyd - The Great Gig In The Sky:
http://www.youtube.com/watch?v=ZAydj4OJnwQ&feature=related

Pink Floyd - Money:
http://www.youtube.com/watch?v=8_anbEJsr6s


Peace,
Lucianne

martes, 3 de noviembre de 2009

Frank Zappa - Cosmic Debris




Temón. "BUT I GOT A KRISTL BOL, he said"
Lucianne

Nota Al Lector III (?)

La creadora de dicho blog se encuentra en plena preparación de parciales.
Para entretener un poco, un par de videitos
Cerrado por duelo.
Atte. el Espiritu de Lucianne.

lunes, 26 de octubre de 2009

El Amigo Mr. Hammond



Para salir un poco de las recomendaciones y las críticas y debido a la falta de tiempo de la “autora” (?), decidí dedicarle unas líneas a uno de los mejores inventos de todos los siglos: el órgano Hammond.
El Hammond (si… “el Hammond”, estamos en confianza y somos todos amigos) es un órgano eléctrico que inventó el amigo Laurens Hammond allá por 1934. La Hammond Organ Company comenzó a crecer cuando sus instrumentos empezaron a ser vendidos a aquellas iglesias que no podían acceder a los típicos órganos colosales propios de la época de Bach, ya que los Hammond eran una alternativa mucho más económica (en esa época…ahora para comprar uno hay que donar todos los órganos, vender el pelo, hipotecar la casa y si quieren más opciones luego me preguntan).
Voy a intentar explicar como está compuesto nuestro pequeño gran amigo. Un Hammond viene en forma prácticamente de…mueble (si, como el combinado ¡JA!) y es muy molesto al momento de moverlo y ni hablar de transportarlo. En él encontramos una consola en la que hay un teclado superior de cinco octavas y un teclado inferior también de cinco octavas. Tiene un sistema de 25 o 32 (dependiendo del modelo) pedales que sirven para imitar los sonidos del bajo (si si, se toca también con los pies… y los de la iglesia también). Dando vueltas por alguna parte del mueble pueden observarse perillitas que sirven para hacer armónicos que se producen a causa de unas ruedas llamadas Tone Wheels (En una época, un par de músicos se dieron cuenta que si se movían de cierta forma, esas perillas producían un efecto similar a la voz humana ya que sonaban como vocales y se le llamó luego “el órgano que habla”).
El órgano trabaja con los principios de el electromagnetismo (no me cuestionen, solo se que el electromagnetismo es una de las hasta hoy conocidas fuerzas del universo) y con unos altavoces individuales.
Hubo varios modelos de Hammond a lo largo de la historia: El B-3, el C-3, el A-100, el E-100, etc. En la actualidad fueron reemplazados por los teclados que conocemos hoy en día que pueden imitar el sonido del auténtico.
Igual, después de tanta cháchara, lamento informarles que lo que menos me interesa es saber como funciona sino ver como fue usado a lo largo de la historia musical y en un momento en particular.
Sin dar muchas vueltas vamos a decir que empezó a usarse en las iglesias, como dije antes. Luego, los músicos de géneros musicales como el jazz, blues, rock y gospel, comenzaron a adoptarlo y a incluirlo en su música.
Blablabla. Vamos a lo importante. El rock progresivo.
En los 60 tipos grosos como Lee Michaels, Rick Allen, Rod Argent, Jon Lord, Ray Manzarek y Ron McKernan le dieron un giro de 180º al uso del Hammond. El instrumento comenzó a tomar protagonismo en las bandas de la época hasta que en los 70, otros músicos (luego vemos quienes) le dieron el giro completo de 360º y lo transformaron en “divo” (¿?).
La década del setenta fue la década del rock progresivo. Floreció el rock, progresó…y como. Los grupos ya no eran solo guitarras y batería y algún loco hippie cantando “Somebody to Love” (ojo eh, que no tengo nada en contra de ellos, al contrario, me encantan, jaja). Los grupos ahora parecían casi orquestas, tenían violinistas, flautistas, excelentes vocalistas, profundas letras y… tecladistas. Tecladistas que no solo utilizaban teclados sino que también se destacaban, destrozaban (en el buen sentido de la palabra), desarmaban y volvían a armar con marcado virtuosismo y destreza a nuestro querido amigo Hammond.
Los grandes monstruos del Hammond fueron Rick Wright, Keith Emerson, Tony Banks, Rick Wakeman, Lee Michaels, Jon Lord, John Paul John, John Evan e incluso John Cocker.
Las bandas de estos músicos de la San Putanga fueron, ni más ni menos, que (en orden) Pink Floyd, Emerson, Lake & Palmer, Genesis, Yes, Lee Michaels (si, bueno, era solista), Deep Purple, Led Zeppelin y Jethro Tull. Siempre (Siempre significa antes, antes cuando era más chica y no escuchaba las bandas antes mencionadas) me ocurría que no le prestaba atención a los tecladistas en los grupos. Pero un día eso cambió. Escuché el solo de “How the gipsy was born”, interpretado por Jean-Jacques Kravetz, del grupo Frumpy, y empecé a escuchar todo de manera diferente. De hecho no solo empecé a escuchar prog sino que también comencé a sentir debilidad por todos los solos habidos y por haber (¿por haber?) en los temas de dichos grupos. El señor Hammond me cayó bien de entrada y nunca he dejado de admirar ese sonido tan característico.
En honor a nuestro amigo Mr. Hammond, este pequeño pero simpático escrito de chácharas.

Some Links:
The Greatest Hammond Organ Solos - Part 1: http://www.youtube.com/watch?v=jejadhR_m9w&feature=fvst
The Greatest Hammond Organ Solos – Part 2:
http://www.youtube.com/watch?v=0nsPgSl52qY&feature=related

Enjoy,
Lucianne

viernes, 23 de octubre de 2009

Emerson, Lake & Palmer: Emerson, Lake & Palmer




Emerson, Lake & Palmer: Emerson, Lake & Palmer
Rock Progresivo – 1970


Para empezar, una pequeña introducción biográfica-histórica. Emerson, Lake & Palmer (ELP) surgió en 1970 en Inglaterra. Tres grandes músicos (debería escribir “músicos” con mayúscula porque esos sí que eran músicos) fueron los padres fundadores de este supermegaarchigrupo (supergrupo, bueno): Keith Emerson en teclados, Greg Lake en voz, guitarra y bajo y Carl Palmer en batería y percusión.
Grabaron varios discos a lo largo de su carrera como ser Tarkus, Pictures At An Exhibition, Brain Salad Surgery, entre otros.
Hoy elegí escribir sobre su primer disco, aquel que los llevó a su consagración. Sinceramente creo que el disco no brilla por su grandeza, porque los que le siguieron a este son musicalmente mucho mejores, pero inevitablemente siento cariño por este trabajo. Sin embargo, se dice que “Emerson, Lake & Palmer” fue uno de los mejores álbumes de la banda inglesa.
¿Qué es lo que tiene este disco? Bueno, veamos. Una particularidad es que no hay un gran trabajo grupal… es decir, todos los temas excepto uno o dos, se basan en solos prácticamente virtuosos –lo que es más que excelente-. Es decir, no se les pueden atribuir TODOS los temas a los tres músicos –a excepción del primero- porque en mi opinión todos se lucen por separado.
Los genios de ELP nos regalan en este disco tan solo seis temas.
Abrimos con “The Barbarian”, un tema basado en una composición del 1900 para piano del gran Bella Bartok. La verdad es increíble. Es el tema que le hago escuchar a la gente neófita que te dice “No se puede mezclar el rock con la música clásica”. Bueno gente neófita, escuchen “The Barbarian” de ELP y después me cuentan. Nos encontramos con el zarpado sintetizador Moog y el piano Stainway de Emerson y no se si no está el Hammond (baba, yo quiero uno) dando vueltas por alguna parte de la pieza.
“Take A Pebble” es el segundo tema del álbum escrito por Lake. 12 minutos de deleite a cargo de Mr. Emerson en piano, Lake en guitarra acústica y Palmer tira un par de cosas medio jazzisticas. El tema empieza siendo una balada y rompiéndote el cráneo y volándote los sesos con esos aplausos que aparecen ahí de la nada. Bastante, bastante, bastante experimental podría decirse.
A continuación encontramos “Knife Edge”, otro tema dedicado a esa gente neófita que nombré hace un rato. Knife Edge es una pieza de 5:11 minutos basada en una obra del compositor clásico checo Leoš Janácek. Acá no solo vemos de vuelta el virtuosismo de Emerson sino también la destreza presente en Palmer al momento de tocar jazz o mejor dicho, bases de jazz. De golpe, pum. Otro golpe a la gente neófita. Emerson corta con Janácek y le cabida a la Allemande de la Suite Francesa en Re Menor, BWV 812, de Johann Sebastian Bach. Chupáte esta mandarina.
En “The Three Fates”, la cuarta canción, oímos más y más y más y más talento “emersoneano” por, prácticamente, 8 minutos. Antagónicamente, en “Tank”, deja de ser protagonista Mr. Emerson y toda la atención pasa a Mr. Palmer con su solo de batería de la San Putanga (como diría mi crazy uncle Kel).
El cierre del disco se da con “Lucky Man”. Si…no fueron ningunos idiotas los ingleses.
Fue el single del álbum y en un principio se creía que estaba ahí de puro relleno, pero que equivocados que estaban los que decían eso (o están, porque hay quienes lo siguen afirmando)…que equivocados…El tema fue compuesto por Lake con tan solo 12 años de edad (yo a los 12 solo podía tocar “Estrellita Estrellita”) y a pesar de todas los palos que le dieron a este tema (para mi, un temón) terminó siendo uno de los más comerciales y reconocidos no solo de ELP sino también del rock progresivo. Como en todos los temas de la banda, nos encontramos con el solo emersoneano…un solo que cobra vida a través de un sintetizador moog (ufa… ¡me gusta más el sonido del Hammond!)
Las letras puede decirse que están buenas, aunque considero que hay cosas mejores, pero anyway, no se puede todo en esta vida. Hay cosas en las letras que me gustaron por la manera en como están dichas, pero no terminan de convencerme, prefiero letras como las de Van Der Graaf, Genesis, Crimson, etc.

Have you walked on the stones of years? (¿Haz caminado en las piedras de los años?)
When you speak, is it you that hears? (Cuando hablás, ¿sos realmente vos?)
Are your ears bone? (¿Están tus oídos secos?)
You can't hear anything at all (No podés escuchar absolutamente nada)

Fíjense, yo lo recomiendo, es un lindo disco. Es un álbum para disfrutar en casa, tirado en el sofá mientras miramos el techo y hacemos nada o simplemente despegamos la mente un poquito del cuerpo. Es también (si, dale que dale con lo mismo, pero sinceramente me saca) para esa gente neófita que nombre antes para que vean como un género se desprende de otro y para que también vean como un genero puede relacionarse y desarrollarse sin defecto alguno con otros. Para los enfermos del prog (además de mi) es un “must have”, si te gusta el prog lo TENES que tener. Y para los que no entran en ninguno de estos grupos y les gusta escuchar cosas nuevas, adelante.

Some Links to enjoy:
ELP – Lucky Man: http://www.youtube.com/watch?v=Nm7-cysfE2c
ELP – The Barbarian: http://www.youtube.com/watch?v=cSegukNR8HY
ELP – Knife Edge: http://www.youtube.com/watch?v=-B3UrB_dex8&feature=related (miren el Hammond! Miren el Hammond!!!)

Peace, Lucianne
P.D: Butter, ahí tenés tu santo nombre del disco sin hipervínculo trompeta, así te quedás trompeta y todos trompeta :)

miércoles, 21 de octubre de 2009

Nota al lector II (?)

El encabezado de este blog dice:
"The Isle Of Everywhere - Música, Cine, Literatura"
Me di cuenta que solo hay una nota de literatura (relativamente, porque la nota de Cohen habla más de música que de literatura), ninguna de cine y muchas de música.
Sinceramente últimamente tengo ganas de escribir de música, no me nace escribir ni de cine ni de literatura, asi que se las debo. Tengo bastantes peliculas vistas como para escribir de cine y tengo muy pendiente un ensayo acerca "The Catcher In The Rye" (El guardían entre el centeno) de Salinger. Palabra.
Proximamente en este blog....pero no por ahora...JA!.

Lucianne